Hoy se celebra el Día Mundial de la Hipertensión Arterial. Pero ¿sabes cómo afecta a tu retina? Muchas veces nos han dicho los médicos que debemos controlar nuestra presión sanguínea, pero no siempre analizamos de qué se trata y qué consecuencias puede tener en nuestro organismo. Hoy, creemos que debemos explicarlo, ya que la hipertensión arterial puede afectar a nuestro sistema visual.

¡Comencemos! ¿Qué es la hipertensión arterial? La hipertensión arterial es una enfermedad cardiovascular que se caracteriza por el aumento de presión sanguínea en las arterias. Como consecuencia de esa presión, nuestras arterias se van haciendo cada vez más gruesas y comienzan a dificultar u obstruir el paso de la sangre.

¿A quién afecta la hipertensión arterial? Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en España. Según la Sociedad Española de Hipertensión, en España hay cerca de 14 millones de personas que la sufren, aunque 4 millones de ellos aún no han sido diagnosticados. No hay una única causa que provoque hipertensión: en muchos casos, son motivos genéticos; en otros, son hábitos de vida, como el abuso de sal o alcohol, la obesidad, problemas de riñón, sedentarismo…

¿En qué afecta la hipertensión arterial a la visión? La hipertensión arterial puede desembocar en una retinopatía hipertensiva. Es decir, esa hipertensión va generando lesiones en los vasos sanguíneos de nuestra retina. Es una enfermedad que afecta a un 3% de la población en España

¿Cómo afecta la hipertensión arterial en la retina?

¿Cómo se puede detectar la retinopatía hipertensiva? Un examen del fondo de ojo puede mostrarnos que existe un problema. Además, en la mayoría de casos, la retinopatía hipertensiva es asintomática, por lo que un examen visual es imprescindible para detectarla. Si se detecta precozmente, podremos mantenerla controlada por medio de revisiones periódicas que nos permitan analizar cómo va evolucionando la enfermedad. Cuando el paciente detecta por sí mismo que puede existir un problema, suele ser porque su enfermedad ya está muy avanzada.

¿Qué consecuencias provoca la retinopatía hipertensiva en la visión? Hay que explicar que la retinopatía no tiene tratamiento y puede generar dolores de cabeza, visión borrosa o débil, disminución de la agudeza visual e incluso pérdida de visión. Al igual que ocurre con el resto de nuestro cuerpo, un cambio importante en el flujo de nuestra sangre a los ojos puede generar graves problemas en nuestra visión, y más aún cuando esta enfermedad coincide con otros problemas, como la diabetes, el tabaquismo, el colesterol alto o problemas genéticos.

Así que, si en tu familia hay antecedentes de hipertensos, tienes más de 50 años o, simplemente, hace tiempo que no te revisas el estado de tu visión, no dejes pasar ni un minuto más y revísate.