Diferencias entre óptico-optometrista y óptico comportamental

En ocasiones nos encontramos con dudas de nuestros pacientes que no tienen del todo claro cuáles son las diferencias entre el óptico-optometrista y el óptico-optometrista comportamental, ambos especialistas del ámbito de la optometría. Esto puede ser debido a que la optometría comportamental es relativamente nueva en nuestro país, pese a que lleva desarrollándose más de 50 años en EEUU.

La profesión de óptico-optometrista es distinta a la del oftalmólogo, con la que muchas personas lo confunden. El oftalmólogo es el médico especializado en enfermedades del ojo, el que las trata y mantiene su salud. Como médico que es, puede recetar medicamentos y realizar cirugías. Pero hay una cosa en lo que sí coincide con el optometrista: ambos pueden realizar refracciones o, lo que es lo mismo, graduar la visión.

El óptico-optometrista es el profesional sanitario de la visión que se dedica a estudiar y tratar las disfunciones visuales, así como a compensar las distintas ametropías (miopía, hipermetropía, astigmatismo) mediante los métodos no invasivos que estiman mejor para cada caso concreto (gafas, lentes de contacto…).  Además, adaptan las lentes de contacto y prescriben la solución para su limpieza, buscando el mayor rendimiento visual con el mínimo esfuerzo.

La optometría comportamental es una especialidad dentro de la optometría, para la que se necesita una exhaustiva formación en campos muy específicos. El optometrista comportamental trata las diferentes anomalías visuales, además de los problemas de desarrollo visual y percepción.

Aunque todos los optometristas tienen las mismas capacitaciones legales, según los estudios de postgrado que puedan realizar y mediante la formación continuada, se crean diferentes ramas y especializaciones, como sería en este caso la del optometrista comportamental.

Cuando existe algún problema y las pruebas oftalmológicas que se realizan muestran que la estructura visual está sana, entonces debe de valorarse si existe alguna disfunción visual que impida una buena visión. Ya que no es lo mismo la “visión” que la “vista”. La vista es la capacidad de los ojos de ver nítido. La visión es la capacidad de interpretar lo que se ve y de funcionar ambos ojos de manera coordinada y con el cerebro.

Por lo tanto, la optometría comportamental emplea diferentes técnicas para mejorar las disfunciones visuales que ocasionan problemas de aprendizaje, dificultades visuales derivadas de traumatismos cerebrales por accidentes, pero también problemas de estrabismo, ambliopía (ojo vago), problemas de desarrollo, implicaciones visuales de la dislexia, en el lenguaje o en la capacidad de atención y de lateralidad o de visión doble (diplopia).

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