Descubre cómo los niños pueden llevar sin problemas lentes de contacto

En Confort Visión hemos ayudado en la adaptación de lentes de contacto a miles de niños, ya que somos especialistas en contactología infantil. Nuestro equipo de optometría avanzada adapta lentes de contacto para niños de todas las edades con unos excelentes resultados, de forma segura y controlada.

¿Cuándo empiezan los niños a ponerse ellos mismos las lentillas?

Lo normal es que el menor comience a manipular sus lentillas a partir de los seis años, siempre que observemos que tiene la habilidad para hacerlo. En este punto son los niños, una vez que se les enseña a manipularlas, los que toman la responsabilidad en la medida de sus posibilidades del mantenimiento de las lentes de contacto, bajo la supervisión de los padres.

Por supuesto, todo depende del niño, de su grado de madurez y de su situación, por lo que siempre es necesario hacer una valoración previa y personalizada en cada caso particular.

¿Qué ventajas tienen las lentillas para los niños?

  • Les otorgarán un mayor campo de visión
  • Mejorarán su rendimiento y seguridad a la hora de practicar deporte
  • Beneficiarán su aprendizaje al tener una mejor experiencia visual
  • Se sienten más seguros que con gafas, según muestran varios estudios.

¿En qué casos es recomendable el uso de lentillas en niños?

En muchas ocasiones, las lentes de contacto son la opción más indicada para los niños:

  • Miopía: si la tienen desde temprana edad se recomienda usar lentes de contacto para frenar su crecimiento, ya que es en estos años cuando avanza más rápido. En Confort Visión somos especialistas adaptando lentes de orto-k, un método seguro que consigue ralentizar el progreso miópico y que solo se usa de noche, permitiendo a los niños ir sin lentillas ni gafas durante todo el día. Por eso, permite a los padres controlar todo el proceso del uso de las lentes de contacto y evitar que el niño las pierda durante su jornada de cole o actividades extraescolares.
  • Astigmatismo medio y elevado:  cuando los niños son pequeños las gafas no están rectas y se debe mantener el eje del astigmatismo en su sitio para que puedan ver bien. La visión más cómoda y natural siempre se logra con lentes de contacto.
  • Deportes: las gafas pueden ser peligrosas ya que que pueden romper, clavar, etc. Por otro lado, el campo visual es mucho más amplio con las lentillas.
  • Graduaciones altas:  las lentes de contacto permiten al niño ver mejor ya que tienen todo el campo visual completo. Cuanto mayor es la graduación, mayor es la reducción del campo visual en gafas, cosa que no ocurre con las lentes de contacto. De este modo, no sufrirán reducciones en su campo visual o incomodidad.

¿Quieres valorar con nuestro equipo de profesionales si en el caso de tus hijo/a es candidato adecuado para llevar lentes de contacto? ¡Confía en nuestra amplia experiencia con niños desde 1991! Te esperamos en C/Orense,7. La primera visita informativa es gratuita.