El mes de junio significa, para miles de estudiantes, el final del curso escolar y el inicio de las vacaciones de verano. Es el momento de las notas finales que, en algunos casos, ponen en evidencia bajos resultados y el fracaso del aprendizaje.

Las causas por las que los alumnos presentan problemas para aprender pueden ser muy variadas y no es nuestra intención analizarlas. Sin embargo, sí nos vamos a fijar en una que, en muchas ocasiones, los profesores, los padres, y los propios alumnos pasan por alto. Nos referimos a los problemas de visión.

Según el Consejo General de Ópticos-Optometristas, el 30 por ciento del fracaso escolar está relacionado con alteraciones de la visión no diagnosticadas. Porque se puede tener buena vista (poder ver algo pequeñito a todas las distancias) y un mal rendimiento visual (ser incapaz de estar fijando la vista durante un cierto tiempo, sin tener molestias).

Durante los primeros 12 años de vida, el 80% del desarrollo socio-educativo tiene lugar a través de los ojos. Por eso, es muy importante comprobar que la visión del niño sea la óptima.

Las anomalías visuales refractivas -miopía, hipermetropía o astigmatismo- se compensan con gafas y/o lentes de contacto y también se puede compensar con cirugía en adultos. Los problemas de funcionamiento visual monocular y/o binocular tales como la insuficiencia en la acomodación, en la convergencia o movimiento oculares ineficaces se han de normalizar con terapia visual para que los estudiantes puedan disfrutar de un buen rendimiento visual, lo que puede ser trascendental para ellos.

Las deficiencias en el funcionamiento visual es imprescindible detectarlas lo antes posible. La detección precoz es la mejor manera de poner remedio a la disfunción visual y aumentar el rendimiento visual puede incidir directamente en los resultados escolares.

Durante la infancia es más fácil la rehabilitación de cualquier alteración relacionada con la visión, aunque se puede mejorar a cualquier edad.

Detectar los Problemas de Visión

Una mala visión supone un obstáculo para el alumno, que debe esforzarse más que el resto para realizar tareas básicas como leer o escribir. Ese esfuerzo no puede mantenerse durante mucho tiempo. Por eso, los niños que no ven bien la pizarra o que tienen problemas para seguir el ritmo de lectura o escritura de sus compañeros, terminan por “desconectar” y dejar de prestar atención.

Los profesores tienen un papel muy importante para detectar los problemas de visión en el aula. Algunas señales pueden dar pistas de que el alumno necesita una atención visual. Por ejemplo, si el niño se acerca mucho al papel cuando escribe o dibuja, si le cuesta leer y se cansa al hacerlo, si se frota los ojos de manera habitual o se queja de dolor de cabeza.

Los padres también pueden detectar los problemas visuales en casa. Cuando un niño se acerca demasiado al televisor o guiña los ojos frente a la pantalla, es recomendable acudir al especialista para que valore si existe un problema en la visión del pequeño.

Revisión Visual Infantil

Para determinar el estado de la salud visual del niño es imprescindible realizar un examen visual completo.

En este se examinan los movimientos oculares, la acomodación, la agudeza visual de lejos y de cerca y la graduación o error refractivo (miopía, hipermetropía, astigmatismo), la coordinación de los dos ojos, la coordinación ojo-mano, etc.

En la mayoría de las ocasiones, los problemas de visión pueden tratarse adaptando gafas o lentes de contacto a las necesidades del pequeño. Por otra parte, la terapia visual puede mejorar sus habilidades visuales y aumentar su rendimiento. La estimulación mejora el funcionamiento del sistema visual, su coordinación con los demás sistemas sensoriales y, en general, el desarrollo de la persona.

La terapia visual se usa para disminuir el fracaso escolar, aumentando el rendimiento y el confort visual de los estudiantes.

En Confort Visión somos profesionales con amplia experiencia en aumentar rendimiento visual a estudiantes por medio de la terapia visual. Si quieres informarte, acércate a vernos. Estamos en la calle Orense, 7 de Madrid. También puedes contactar con nosotros en el teléfono 91 553 66 63 o escribirnos a info@confortvisión.com.